Un día en Nueva York – Empire State, bibliotecas y tiendas!

Me encanta divisar las ciudades a vista de pájaro, todos esos edificios que desde lo alto parecen de juguete. Hoy pude disfrutar de esa vista desde el Empire State, una impresionante panorámica de los rascacielos de Nueva York, que se extienden más allá de donde me alcanza la vista.

Tendrás que armarte de paciencia para pasar la cola de entrada al edificio, el control, la cola de taquillas, la cola del ascensor, etc. Pero los 22 $ que cuesta la entrada, y el tiempo de espera, merecen totalmente la pena. Si vas a Nueva York ni se te ocurra perdértelo. Y lleva una cámara contigo porque las fotos que harás son preciosas.

Después de disfrutar de la vista de la ciudad desde el Empire State (que por cierto, me enteré que se construyó en poco más de 400 días), decidimos hacer un poco de shopping y nos pasamos por Macy’s, unos famosísimos almacenes, de los más grandes del mundo. Entramos, pero tampoco pero no nos pareció nada del otro mundo; era como un Corte Inglés, pero en Nueva York.

Hoy para comer nos dejamos aconsejar de nuevo por mi guía de Lonely Planet. Elegimos el restaurante hindú Chennai Garden (27th St entre Park Ave y Lexington Ave), que luego vimos que estaba incluido entre los mejores de Nueva York. Pero eso no significa que sea caro, sino todo lo contrario, es un sitio con muy buen precio. Además durante la semana ofrece para el mediodía un buffet libre de mucha calidad por menos de 10$. Tortillas hindúes, refritos de verduras, hummus, etc. Y un arroz con leche para chuparse los dedos.

Por la tarde nos propusimos cruzar de un lado a otro la Quinta Avenida, entrando en todas las tiendas posibles. Las tarjetas de crédito ya estaban temblando, pero entonces nos topamos con algo que no me esperaba, la New York Public Library, una biblioteca maravillosa, tanto por su arquitectura como por los tesoros que guarda en su interior. Tenía pendiente visitarla, pero no sabía muy bien dónde estaría situada.

Flanqueada por dos enormes leones en la entrada, esta biblioteca fue en su nacimiento (1911) la estructura de mármol más grande jamás construida en EEUU. Paredes, escaleras, suelos, balaustres…todo es de mármol! Además me impresionaron muchísimo las salas de lectura, con grandes lamparas de araña, madera tallada y murales en el techo.

Con motivo de su 100 aniversario, la biblioteca muestra ejemplares de la literatura de valor incalculable. Uno de los dos únicos ejemplares de la primera edición de David Copperfield, de Dickens; un ejemplar de la primera edición de Frankenstein e incluso un mechón de pelo de su autora, Mary Shelley o partituras originales de Beethoven.

Tras culturizarnos un poco, seguimos la marcha por la Quinta Avenida. La tienda de Henrie Bende,, Victoria’s Secret (en donde estoy gastando buena parte del presupuesto) o Abercrombie&Fitch, en la que ni se nos ocurrió entrar con la semejante cola de gente que había esperando. Pero a mi la que de verdad me interesaba era la tienda de Lego. Son muy fan de este juguete desde pequeña y mi capricho de este viaje ha sido una megacasa de Lego que voy a poner en el salón. Después de compraría era más feliz que un niño con una piruleta :)

Y para acabar el día, cena en Bubba Gump, el restaurante mítico que hace honor a la película Forrest Gump. Está situado en pleno Times Square, así que era de esperar que tuviésemos que aguantar cola para cenar. Así fue: unos 50 minutos esperando, pero mereció la pena. Riquísimo todo, aunque lo que me dejó totalmente fascinada fue el postre: tarta de lima. Una de las mejores tartas que he probado nunca. Antes de ir, otra visita obligada al Bubba, aunque sea solamente por probar esa tarta otra vez.